xoves, novembro 12, 2020

Dejemos entrar la VIDA

Vaya por delante que el actual Gobierno de Coalición "Progresista" (GCP) no es más que un truco político de trileros dispuestos a todo con tal de enrocarse en el poder del Estado.  

A estas alturas de la pandemia es evidente que no se trataba de mejorar la vida de los ciudadanos sino de mejorar la vida de las élites atrincheradas en La Moncloa (6 meses de Estado de Alarma!) y acomodadas en su dacha de Galapagar.

Pero de nada sirven los lamentos. En apenas diez meses nuestro mundo ha sido transformado jurídicamente para blindar su impunidad mediante Fiscalía General del Estado (GCP) y más recientemente mediante una Órden Ministerial que pretende poner bozal a toda crítica contra la acción perversa del Gobierno (ni siquiera es un "ministerio de la verdad" ya que no tiene un titular al que podamos responsabilizar de los excesos).

Una prensa libre e independiente es la base para mantener la salud de cualquier sistema democrático, pero desde el minuto uno de esta pandemia vemos como se han alzado "muros de pago" que han convertido a los medios de comunicación social en simples negocios de la verdad (de sus verdades).

Las redes sociales convertidas en peceras donde es fácil pescar Big Data parar nutrir el algoritmo que marcará al disidente. El infame bombardeo televisivo con programaciones que llevan a la ciudadanía en el mejor de los casos a la depresión (conscientes del peligro y la impotencia) y en el peor, a considerar que somos nosotros mismos los culpables de nuestros males y de nuestras vidas confinadas en la precariedad y en la pobreza.  

Alguien debería clausurar los "magazines culinarios" mientras el Banco de Alimentos no sea capaz de dar cobertura a las necesidades básicas de nuestra población. Es un insulto a la inteligencia poner ante los ojos de nuestros hijos las delicatessen de un mundo infame mientras la inmensa mayoría de la gente apenas alcanzan unas patatas con huevos y chorizo...

Volverán a gastar en idioteces los miles de millones que parecen el maná de una Europa vieja y gastada hasta la náusea: donde ya se degüellan profesores por explicar los Derechos Humanos! Mientras las televisiones retransmitiendo veiticuatro horas elecciones en EE.UU. que venden futuro para octogenarios! Es eso lo que debemos celebrar?

Poblaciones envejecidas y amedrentadas por la pandemia enarbolan un egoismo sin límite en los campos de Moria.

Cae la noche sobre Europa con toque de queda, encerrada en casa, conectada al mundo imaginario de Netflix.

Mientras los muelles de Arguineguín colapsan de vida que llama a nuestra puerta (FRONTEX no abre!)

Somos reos de un GCP que pisa la VIDA y miente cuando habla!

Veamos de frente a los ojos de la Bestia, levantémonos

vayamos a la puerta y dejemos entrar LA VIDA.



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